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Adicción a Internet

Adicción a Internet (I)

Quizás sea uno de los problemas del que menos se habla y sin embargo puede ser uno de los más comunes: el excesivo tiempo que los menores pasan ante el ordenador. A poco que manejemos habitualmente Internet sabremos lo rápido que pasa el tiempo ante la pantalla y lo fácil que es llegar a trasnochar casi sin darse cuenta. Si a muchísimos adultos les cuesta levantarse de delante del ordenador, y cambiar a otra actividad (lectura, salidas, otras aficiones), imaginemos lo que puede ser un niño o adolescente a su libre albedrío en el uso del ordenador.

El 34% de los menores declara utilizar Internet más de dos horas diarias los sábados y domingos. Y en el caso de los videojuegos, una cuarta parte admite una dedicación superior a las dos horas aprovechando el fin de semana. Son datos del reciente estudio  “Menores y Redes Sociales” elaborado por Xavier Bringué y Charo Sádaba bajo el auspicio del Foro Generaciones Interactivas y la Fundación Telefónica. Se percibe que el auge de las redes sociales ha provocado un aumento del tiempo dedicado a Internet. De hecho, siguiendo el mismo estudio, los menores usuarios de redes sociales dedica casi el mismo tiempo a Internet durante el resto de la semana que el fin de semana.

En principio, el uso de Internet, y de las redes sociales, no debería suponer ningún perjuicio para el usuario. Al contrario, las TIC favorecen las relaciones sociales, el aprendizaje cooperativo y el desarrollo de nuevas habilidades. En el aspecto social también contribuye a mejorar el entorno social y a superar dificultades de relación. Pero como en cualquier otro ámbito de la vida, hay que recibir una formación. Precisamente esa es la razón de este blog. Hay que tener precauciones, adoptar medidas protectoras, regularse, conocer el medio…

De muchos de los riesgos de la Red ya hemos hablado y por supuesto seguiremos hablando. Uno de ellos es la adicción. No todos los especialistas están de acuerdo en que el uso de las TIC pueda generar adicción y sostienen que es más un reflejo de un problema previo, más que una adicción como tal. Según esta teoría, la soledad y la depresión favorecen el uso del ordenador y esto lleva a una mayor soledad y depresión. Pero el hecho cierto es que hay muchos padres y madres preocupados por el tiempo que invierten en Internet o en videojuegos sus hijos e hijas. Las consecuencias de un uso compulsivo de Internet son, en líneas generales, las siguientes:

  • Menos vida social y tiempo dedicado a la relación con el círculo de amigos.
  • Reducción de las horas dedicadas al sueño, con lo que esto conlleva en relación con la disminución del rendimiento escolar, el debilitamiento físico, la fatiga…
  • Menos horas dedicadas al estudio y trabajo escolar.
  • Acceso a contenidos inapropiados: disponer de tiempo ilimitado para navegar trae consigo la posibilidad de “explorar” y experimentar mucho más.

¿Cómo detectar si el chico o chica es un adicto a Internet? Una característica de las adicciones es la necesidad compulsiva de volver a sentir sus efectos. Es decir, si el menor pierde el control y se vuelve irascible si no se le permite acceder a Internet, o si deja de forma permanente de hacer otras actividades para usar Internet, podríamos decir que al menos estamos ante una conducta preocupante.

Otra característica típica de una adicción es la negación. Es decir, el adolescente negará que tenga esa adicción, y mentirá si se le pregunta cuánto tiempo ha pasado conectado.

En general, la dependencia de la Red tarde o temprano emerge en forma de conductas no presentes hasta el momento. Estos son algunos de los indicadores que se pueden ir presentando:

  • Patrón del sueño y del hambre alterado. El uso de Internet absorbe sus horarios e invade otras funciones diarias como las dedicadas a dormir y a alimentarse. Les cuesta levantarse temprano por las mañanas, puede ser que duerman cortos espacios de tiempo en otros momentos del día, comen a deshora y rápido. Incluso puede ser que comiencen a cenar en su propio dormitorio para no tener que dejar el ordenador.
  • Comienzan a abandonar su higiene personal. Se visten con lo primero que encuentran, se duchan con menos frecuencia…
  • Se irritan y alteran con frecuencia y se muestran poco comunicativos. Las discusiones con sus hermanos y miembros de la familia se incrementan y por motivos nimios.
  • Disminuye notablemente el rendimiento escolar. Posiblemente aumente su absentismo escolar, ya que se “fuman” clases para conectarse desde algún lugar o, incluso, para echar una “cabezadita” para compensar el sueño.
  • Surgen nuevas amistades realizadas a través de Internet y se altera su entorno habitual. Se relaciona menos con sus amigos de siempre.

Seguiremos con este tema en nuestro próximo artículo, porque da para hablar y comentar mucho.

1 comentario

  1. Estan muy bien sus datos para detectar este problema en los jóvenes!No cabe duda que todo lo bueno, tiene su lado negativo si nos excedemos. Todos los progresos tecnológicos han triado su contraparte. Yo creo que la adicción a Internet es un problema que estamos subestimando, pero que en un futuro puede tener consecuencias más graves. Aquí encontré un artículo sobre adicciones modernas. Yo no había pensado que el ejercicio podía ser adictivo, pero ahora creo que este problema puede ser más común de lo que creía.

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