Menores en red

Adolescentes e Internet

Adolescentes e Internet

Adolescentes e Internet es un binomio que causa preocupación en no pocas familias, debido principalmente a dos factores: el bombardeo de los medios de comunicación sobre incidentes con menores ocurridos en las redes y el desconocimiento de los adultos sobre el manejo de las herramientas que ofrece Internet.

Sin embargo, esta relación de los adolescentes con Internet es algo que debemos afrontar porque no se trata de algo pasajero. Si hay algo a lo que resulta imposible hacer renunciar a los adolescentes es precisamente al uso de Internet. Porque Internet está presente en todos los aspectos de su vida: en casa, en la escuela, en las relaciones con sus amigos, en el ocio…

Mi experiencia con padres y madres con hijos adolescentes es que sienten una gran preocupación por el uso que puedan hacer de Internet y al mismo tiempo, en muchas ocasiones, un complejo de “conocer muy poco” de lo que ellos hacen en la Red.

Los adolescentes necesitan que se les acompañe y eduque en Internet. Necesitan de guías, de modelos y de adultos a los que recurrir. Si sus padres y madres no conocen la Red y adoptan una actitud con prejuicios y hostil hacia la Red, difícilmente van a confiar en ellos, y recurrirán a otros modelos quizás no tan beneficiosos, o a sufrir los problemas sin contar con ayuda.

En educación no funcionan las recetas universales, pero si tuviera que resumir unas pautas de actuación para padres y madres legos en la materia, lo haría así:

1.- Aprender a usar la Red

El consejo básico que siempre doy a los adultos es que antes de nada se preocupen de aprender a usar la Red. Hoy en día básicamente a través de dispositivos móviles, que son los que habitualmente usan los adolescentes para conectarse a Internet. No está de más crear una cuenta en Facebook, en Instagram, saber de qué van las principales redes en las que están sus hijos e hijas… Esto no necesariamente implica que luego haya que estar enganchado a ellas, pero al menos sí conocer cómo funcionan. También es recomendable leer en Internet sobre estos temas: hay cantidad de recursos accesibles de manera sencilla a través de Google. Este mismo sitio web ofrece una buena fuente de información sobre los hábitos de los adolescentes en Internet.

2.- Dejar prejuicios y hostilidad ante la Red a un lado

Es normal que ante el desconocimiento surjan temores y recelos, pero para poder acompañar a los adolescentes en Internet, hay que afrontar todo esto sin complejos ni prejuicios. Todas estas herramientas que usan los adolescentes no son malas per se. Pueden ser fantásticos y potentísimos medios para fortalecer relaciones personales, para obtener conocimiento, para divertirse de forma sana, para educarse…

3.- Dialogar y llegar a consensos, no imponer

La otra parte que no hay que descuidar, con todo este bagaje de conocimiento sobre la Red adquirido o en fase de adquisición, es la relación con el adolescente. De entrada, nunca formas autoritarias. Siempre el diálogo. Muchos padres y madres se preguntan qué tipo de conversación se puede tener con los adolescentes en materia de Internet. Yo recomiendo principalmente el intercambio de experiencias. Preguntarles dudas sobre las distintas herramientas, encargarles tareas que se hagan a través de la Red (buscar vuelos, libros, compras online, cartelera de espectáculos…) Hacer que se sientan importantes y realmente útiles empleando Internet.

4.- Advertirles de los riesgos sin alarmismos

En medio de todo esto, tratar de hacerles ver que no todo lo que hay en Internet es verídico. Explicarles que existen muchos bulos circulando, en ocasiones para desprestigiar, en ocasiones para conseguir algo ilícito o para robar datos personales…

Las noticias que pueden aparecer mientras se ve la televisión, acerca de abusos o delitos de pederastia desarrollados a través de las redes, pueden ser una buena oportunidad para plantear las consecuencias de los contactos desconocidos en la Red y de las suplantaciones de identidad. Pero recomiendo hacerlo como de forma “casual”, al hilo de cualquier noticia que veamos que esté relacionada con el tema. Hablar de esto a causa de un incidente del menor o en un tono negativo y de reprimenda puede llevar a efectos contrarios a los deseados. Se trata de hacerles ver que no es por el simple hecho de ser adolescentes que pueden caer en las trampas de personas que se hacen pasar por lo que no son, ya que muchos adultos también pueden ser víctimas (y de hecho lo son) tanto de encuentros no deseados como de bulos y engaños en la Red. De esta manera los estamos también asimilando al “mundo adulto”.

5.- Llegar a un acuerdo del tiempo y horario de conexión

Y por último, una de las preocupaciones que en general los adultos manifiestan, es el número de horas que los adolescentes emplean en Internet. En estos casos, el implantar unilateralmente horarios puede no ser del todo efectivo. Lo mejor será consensuar y al mismo tiempo ofrecerles alternativas de ocio al uso de la Red.

Como podéis ver, ser padre y madre en la era de Internet implica unos cambios y unos compromisos diferentes a los de hace algunos años, pero si realmente queremos educar de manera responsable a los adolescentes, todas estas acciones son, en mi opinión, imprescindibles. Internet se ha incorporado por completo a la vida de los adolescentes, pero es necesario que lo haga también a la de padres y madres. Y es inevitable, tenedlo por seguro.

Fotografía superior de Nicola

1 comentario

  1. Mu buen aporte a la comunidad, obvio te apoyo en Premios 20Blogs!

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