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Internet Móvil

E Internet se hizo móvil

Que Internet se mueve a mucha velocidad es algo que ya nadie duda. La Red de hace 2 años poco tiene que ver con la actual. Mayor velocidad, mayor cantidad de población accediendo a ella, nuevos servicios, más participación, herramientas más potentes, son algunos de los factores que hacen que Internet evolucione y se integre cada vez más en nuestras vidas.

Esto influye también en el tema de este blog: los menores e Internet. Con la aparición y popularización de las redes sociales, hace algo más de dos años, también los riesgos que se les presentan a los menores en la Red han ido creciendo. Problemas derivados de la imagen, de los datos personales, del acoso, de la suplantación de identidad, se acusan cada vez más. Afortunadamente también son más los recursos que los padres, madres y educadores tienen en la propia Red para guiar y orientar a los chicos y chicas.

Pero esa misma rapidez hace que no nos podamos dormir. Internet nos exige formación permanente, y eso se traduce en estar presentes en la Red, en navegar, en conocer las nuevas formas de trabajo, de ocio y de comunicación. Lo que decíamos ayer puede que no sea válido hoy en día. Y de eso quiero hablar en este artículo.

Desde hace tiempo venimos escuchando normas básicas de precaución con respecto al uso de Internet por parte de los menores. Pero muchas de estas normas van perdiendo sentido en cierta medida debido a los cambios en la tecnología y en las costumbres. Veamos algunas de ellas:

  • El ordenador debe estar situado en un lugar común de la casa, nunca en la habitación del niño o niña. Un consejo muy efectivo… cuando la mayoría de los ordenadores eran de sobremesa. Aún siguen siéndolo pero su papel protagonista está disminuyendo con respecto a los portátiles y netbooks. Según datos del INE referentes a 2010,  un 61,1% de los hogares usan el portátil, con un aumento de 10,3 puntos porcentuales más que en 2009. Ya no digamos si a esto sumamos el uso de los teléfonos móviles. Pensemos que la misma fuente nos dice que el 66,7% de los niños entre 10 y 15 años disponen de teléfono móvil. Y si nos asomamos al futuro, con la prometedora irrupción de las tablets (tipo iPad), la movilidad está asegurada. Ya en Estados Unidos, más de un tercio de las personas que tienen una, utiliza menos el ordenador de sobremesa o incluso nada. Por lo tanto, es difícil fijar un emplazamiento único en el hogar del instrumento que se usa para acceder a la Red. Frecuentemente los chicos o chicas tienen su propio netbook o un smartphone, y son cada vez más los hogares que tienen wifi, con lo cual la conexión está asegurada en cualquier parte de la casa. Se puede establecer, sí, la “obligación” de depositar estos aparatos en un lugar… pero es cada vez más difícil.
  • Es preferible que no se usen webcams. Y así sigue siendo, pero la realidad es que prácticamente todos los ordenadores portátiles y netbooks que se venden hoy en día traen webcam incorporada.
  • Está bien usar un programa de control parental. Sí, claro que sí, con las limitaciones que ya vimos anteriormente pero si los niños o niñas acceden desde otros dispositivos además del “ordenador principal”, se dificulta la labor. Y mucho más cuando es frecuente que accedan desde fuera de casa. Lo pueden hacer desde el colegio, desde la biblioteca (aunque en estos lugares suele haber ya algún tipo de filtro o control) pero también desde la casa de un amigo, desde el equipo de un compañero o desde cualquier punto wifi.

Todos estos cambios ¿significan que es imposible controlar y educar a los menores en el uso de la Red? No, ni mucho menos. Quien haya seguido este blog sabrá que mi opinión es que todas las medidas que se toman, como las reseñadas aquí arriba, pueden ayudar, pero no son cien por cien efectivas si no van acompañadas de la educación, del diálogo en la familia y de la confianza mutua. Si sólo nos limitáramos a ese tipo de medidas de control, estaríamos en un sistema policial que tarde o temprano “haría aguas” por algún lado. Lo he dicho ya en alguna ocasión: no podemos estar permanentemente con los hijos o hijas mientras navegan por Internet, al igual que tampoco podemos estarlo cuando están con sus amigos o en otras actividades. Y no por eso les impedimos salir.

En conclusión: no utilicemos Internet sólo para buscar maneras de controlar a los menores, o para enterarnos de los riesgos que les acechan. Usémosla también para sacarle provecho, para ver sus aspectos positivos y para conocer mejor por dónde se mueven nuestros hijos y qué herramientas usan (y así evitaremos demonizarlas).

1 comentario

  1. ¡Interesante post! Nosotros también hemos escrito sobre esto en nuestro blog.
    Te paso un post en el que explicamos cuál es la situación de los menores en la red.
    http://www.nortonfanclub.com/?p=635
    ¡Esperamos tu visita y opinión!
    Entre todos conseguiremos proteger a los menores y hacer una red más segura.
    Un saludo.

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