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Redes sociales en positivo

Las Redes Sociales en positivo

En este blog llevamos meses viendo amenazas y riesgos que las redes sociales pueden deparar a nuestros hijos. No sólo a ellos, también a nosotros, adultos, si no tomamos las debidas precauciones.

Es posible que algún padre o madre se sienta abrumado ante tantos frentes a los que atender y vea la red más como una gran amenaza que como una gran oportunidad. Así que he pensado que ha llegado el momento de escribir un artículo enteramente en positivo. Vamos a ir desmontando algunas de las falsas creencias que circulan sobre el tema de las redes sociales y los menores:

  1. Los adolescentes, por culpa de las redes sociales, se relacionan menos físicamente con sus compañeros y amigos. Falso. Según el Informe Generación 2.0 2010: hábitos de los adolescentes en el uso de las Redes Socialesrealizado por la Universidad Camilo José Cela, el 80,20% de los adolescentes prefiere “salir con sus amigos”, el 40,80% hacer deporte y el 21,50% ir al cine. Utilizar una red social se sitúa en cuarto lugar, con el 18,30% seguido por el de “ver la televisión” (16,40%). Por lo tanto, esta “leyenda” queda desmontada a la luz de estos datos.
  2. Los adolescentes se relacionan con gente desconocida en Internet y se citan con esas personas. Falso. El mismo estudio de la Universidad Camilo José Cela revela que sólo el 6,8% de los encuestados afirma que tiene incluido en sus contactos a “gente desconocida”, aunque muchos de ellos son “conocidos de conocidos”. Y sólo un 8% de ese mínimo porcentaje se ha citado en alguna ocasión con esos desconocidos. De ellos el 72% asegura que la experiencia ha sido positiva aunque el 43% dice que de cualquier modo no volvería a citarse con desconocidos. Es decir, que los adolescentes, a pesar de no tener la misma percepción de riesgo que los adultos, tampoco son unos atolondrados que no perciben absolutamente ningún peligro. Pensemos en los millones (sí, millones) de adolescentes y jóvenes que usan las redes sociales, y el mínimo porcentaje de problemas realmente graves derivados de ese uso. Y en las charlas que imparto en centros de enseñanza, a la pregunta que siempre hago de si tienen añadidos desconocidos entre sus contactos, bien sea en Messenger o en redes sociales, son gran minoría los que dicen que los tienen.
  3. Los adolescentes no preservan su privacidad en las redes sociales. Falso. A día de hoy son muchas las campañas y los avisos que continuamente se dan por todos los medios. Los chicos y chicas van tomando conciencia de estos riesgos y el 73% de ellos utilizan alguna medida para proteger su privacidad. Quizás no sean del todo suficientes, pero sí demuestra que existe un grado de conocimiento de los riesgos. Otra cosa es el impulso adolescente que hace que a veces no piensen las cosas dos veces. Pero por mi experiencia he visto la evolución en los últimos meses de los perfiles en las redes sociales y ya son más los que los tienen cerrados.
  4. El uso de las redes sociales influye negativamente en el rendimiento escolar. Falso. Son varios los estudios que demuestran que no es así: su uso no afecta a los resultados escolares, pues es prácticamente el mismo entre los que no han tenido ningún suspenso y los que han tenido varios suspensos. El estudio al que hacemos referencia lo afirma también. Es más: el uso de las redes sociales por parte de los adolescentes les ayuda a aprender a trabajar en equipo. Basta con ver el sistema de trabajo y de estudio de los chavales hoy en día y veremos que ha cambiado radicalmente a lo que era hace unos años. Internet está cambiando las formas de relación y nos posibilita gestionar la comunicación y la información con mucha más eficacia. Y es importante que así sea, porque el presente del mundo laboral, y mucho más el futuro cercano, es y será así.
  5. Las redes sociales son un lugar inseguro lleno de peligros y amenazas. Falso. Aunque son muchos los riesgos que hemos comentado sobre las redes sociales, a día de hoy podemos decir, en contra de lo que se piensa, que son los lugares más seguros de Internet. Hay problemas de privacidad sobre todo, es cierto, pero si pensamos un poco veremos que hay contenidos que son prácticamente imposibles de encontrar en una red social y que sí podemos encontrar en otros sitios web. La conocida como “inteligencia de las masas” funciona en muchos casos como control y cualquier contenido ofensivo o no apropiado puede ser denunciado en la propia red social. Esto es algo que no sucede en lo que podríamos denominar “selva web”, es decir, todo el contenido esparcido por Internet y que no está sujeto a ninguna regulación.

Por supuesto, todo esto tiene que tener su contrapartida en nuestra relación con los hijos a la hora de navegar por la Red. Aquí en líneas generales no vale la imposición. Una invasión en su intimidad puede dar lugar a que él o ella se retraigan y dejen de confiar en el padre o madre. Es preferible hablar con los hijos, preguntarles qué hacen en la red y con quién se relacionan. Y si se recibe una respuesta negativa tenemos que pensar que tampoco en la vida real sabemos lo que están haciendo en cada momento y con quién se relacionan en cada instante. Así que nuestra preocupación tiene que ser proporcionada sin llegar al paroxismo. Es decir, también en Internet tendremos que tener confianza en la educación que les hemos dado y en que sabrán comportarse adecuadamente. La Red no es distinta a la vida real, ya lo hemos visto en este blog en varias ocasiones: los mismos valores de la vida cotidiana sirven también para Internet. Hay que dialogar con los hijos e hijas, preferiblemente desde antes que se puedan presentar problemas en la Red. No tiene nada de malo comentar estas cosas a los 9 o 10 años, –adaptándose a su edad– porque pueden ya comenzar a encontrarse algunos problemas en Internet. Si dejamos este diálogo para cuando son ya adolescentes, seguramente influirán más en ellos lo que le digan sus amigos y compañeros.

Todo esto, lógicamente, siempre que no percibamos signos de alarma que nos hagan pensar lo contrario, en cuyo caso habrá que tomar otro tipo de medidas.

Resumiendo, en la red hay más de positivo que de negativo. No podemos bajar la guardia, pero debemos distinguir entre usuarios malvados y herramientas malvadas. Precisamente porque hay muchos “malos” en Internet, conviene conocer todas las posibles amenazas y estratagemas usadas por ellos. Pero eso no debe darnos la sensación de que las redes sociales son “mundos malévolos”. Si estamos leyendo esto seguramente es porque no lo vemos así. Quien lo ve así, ya ni entra en Internet. Así que sigamos sacando rendimiento a esta maravillosa herramienta.

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