Archivo

Padres y madres en las redes

¿Padres y madres en las redes sociales?

¿Cuántas veces nos hemos sorprendido ante el ordenador buscando “recetas” para un problema determinado? Internet se ha convertido en un elemento de referencia y consulta imprescindible. Lo que antes suponía desplazamientos, ajuste a horarios de apertura de bibliotecas o centros de documentación, tiempo… ahora se resuelve en unos cuantos “clics” aunque siempre teniendo en cuenta las propias características de la Red y de las que ya hemos hablado en ocasiones anteriores, como la desorganización de la información y la fiabilidad.

Sin embargo, no siempre podemos encontrar “recetas” a nuestra medida. Hay temas que no funcionan a base de recetas. La educación es uno de esos temas. Me surge esto a raíz de un artículo aparecido recientemente en un periódico en el que hablaba de la conveniencia de que los padres estén en las redes sociales de sus hijos o no. En consecuencia no voy a “profetizar” yo sobre si es bueno o es malo.

Lo que sí me atrevo a afirmar categóricamente, en la línea de lo que siempre he mantenido en este blog, es que los padres y madres deben estar en las redes sociales. Son espacios donde los jóvenes, incluso los niños, se mueven constantemente, y será difícil educarles en su buen uso si lo desconocemos por completo. Por lo tanto, me parece muy interesante que un padre o una madre se cree una cuenta en una red social, en la que usan sus hijos, para ver de primera mano, y no a través de lo que nos venden los medios de comunicación –a veces más preocupados por el lado siniestro de las redes– lo que son, para qué sirven, cómo se emplean y quién pulula por allí. Yo mismo no me contento con oír o leer sobre determinadas redes sociales, y tengo cuenta en varias de ellas: Facebook, Tuenti, Hi5, Badoo, MySpace, Orkut, Sonico… En muchas de ellas entro muuuy de pascuas en ramos, pero las conozco y las analizo, en la mayoría más a título experimental y de observación que de otra cosa. Y es cierto que hay redes más atractivas para un adulto que otras. Tuenti, por ejemplo, está más enfocada a un público más joven y quizás no nos sintamos tan a gusto como pueda ser en Facebook, pero de cualquier manera yo aconsejo introducirse. Un escollo a superar será conseguir que nos inviten, ya que a diferencia de Facebook, Tuenti precisa de una invitación para poder registrarse. Aunque se pueden conseguir buscando en Google, no es tarea fácil. Si nuestro hijo o hija nos invita, asunto arreglado… pero si precisamente lo que desea es que sus padres no estén en la red, pues más difícil será la cosa…

Ya no me atrevo a decir con tanta rotundidad que es conveniente que los padres y madres estén dentro del círculo de amigos en la red social. Entramos en el conflicto educación-control… Si el clima familiar es positivo, y el padre o madre es sensato y no se relaciona de manera intrusiva en el círculo de amigos de su hijo, puede dar buenos resultados. Pero pensemos que equivale a algo así como estar presente cuando el chico o chica está con sus amigos hablando o divirtiéndose. Seguramente no se nos ocurriría estar siempre presente. Y seguramente tampoco a él o ella le agradaría esa idea. Sin embargo tiene su parte positiva en casos concretos. Por ejemplo, si el chico o chica está estudiando fuera, puede ser una buena herramienta para estar al tanto de su día a día. Aún así –y esto es una ventaja o una desventaja, según el caso– en redes como Facebook, el chico o chica puede configurar sus publicaciones en la red para que sean visibles o no para determinados contactos.

Hace poco menos de un año se levantó una polémica en los medios de comunicación por la noticia de que el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid se había creado un perfil falso en Tuenti para conocer lo que se “cocía” en esa red. Y ahí entramos en un terreno resbaladizo. Distingamos entre nick y perfil. Un nick se trata simplemente de un nombre o apodo. Pero un perfil ya es otra cosa. Crear un perfil totalmente falso en Internet supone dar datos inciertos sobre edad, sexo, población, ocupación… Y esto lo hacen habitualmente sujetos con intenciones “oscuras” por decirlo de algún modo. Aquí no seré yo el que aporte “recetas”, como indicaba al principio. A efectos de observación y estudio puede ser útil, pero hay que resistir la tentación de intervenir activamente con ese perfil falso porque supone engañar a alguien. Las circunstancias que pueden llevar a registrarse con un perfil falso pueden ser diversas: desde la observación de la red concreta, hasta un caso extremo de control ante un posible peligro real consecuencia de la actividad en la red del menor.

En resumen: ¿recomiendo que los padres y madres estén en las redes sociales? Rotundamente sí. Es un medio en el que se mueven los chicos y chicas (y no se trata de una moda, aunque pueda evolucionar en otras formas) y por lo tanto si queremos educarlos tenemos que conocerlas. ¿Recomiendo entrar en los círculos de amigos de los hijos e hijas en las redes sociales? Tengo mis reservas. Puede ser que el propio menor nos invite, pero lo más frecuente será que no quieran que sus padres y madres estén. En ningún caso forzar la “invitación”, porque no valdrá de nada: los chicos se sentirán cohibidos, no serán naturales y hasta es posible que se creen otro perfil alternativo para sentirse más libres sin la presencia de sus padres. ¿Recomiendo registrarse en las redes sociales con un perfil falso? No, en principio, pero con matices. Es posible que en algún caso particular pueda estar justificado. De cualquier manera, hay que ser muy cuidadoso.

Tengámoslo claro: las redes sociales no son sólo para los jóvenes. Son un medio más de relación y de comunicación hoy en día. Ni temor ni demonización. Como cualquier instrumento, hay que saber usarlo. El no saber manejarlo es lo que provoca situaciones de riesgo, pero no la herramienta en sí. En consecuencia, para contestar al título del artículo: padres y madres en las redes sociales: SÍ. A partir de ahí, cualquier matiz es posible.

Tu comentario/O teu comentario