Menores en red

Self-trolling o adolescentes que se dañan en la red

Self-trolling o adolescentes que se autodañan en la Red

Adolescentes que se autodañan en la Red. Parecía que habíamos oído de todo y ahora nos sorprendemos con este titular. Hasta ahora habíamos visto con frecuencia que los menores adoptan en la Red conductas de riesgo que pueden llevarles a tener problemas de diverso tipo. Difundir fotos íntimas, exponer datos privados, instalar aplicaciones sin verificar o contactar con desconocidos son algunos de los peligros que más conocemos. Pero la complejidad de esta etapa evolutiva, la adolescencia, también puede conducir a comportamientos muchas veces inexplicables pero que tienen su razón. Y entre ellos destaca el conocido como cyber self-harm, o self-trolling. Traducido significa “autodañarse digitalmente”.

Cuando hablamos en otros Adolescentes y trolls decíamos que se trataba –en líneas generales y a modo resumido– de personas que amparándose en el anonimato de la Red se dedicaban a provocar y maltratar a terceros, en ocasiones desconocidos, a través de comentarios en foros, redes sociales, etc. El self-trolling o cyber self-harm consiste en aprovechar ese mismo anonimato para hacerse daño a sí mismo.

Básicamente se trata de que un menor se envía mensajes insultando, menospreciando y maltratando su identidad digital. Y lo hace desde cuentas falsas, tanto en redes sociales como en foros. Como se ampara en el anonimato, nadie puede saber que esos ataques provienen de la propia víctima.

El caso más notorio de self-trolling es el de una adolescente británica, Hanna Smith, de 14 años que se suicidó en 2013 tras ser acosada con mensajes agresivos a través de la red Ask.fm. Le amenazaron de muerte, la insultaron, la humillaron, y todo indicaba que eso le había llevado a quitarse la vida. Parecía un caso claro de ciberbullying. Los padres de Hannah denunciaron a Ask.fm, pero tras una investigación se concluyó que el 98% de los mensajes agresivos provenían de la misma dirección IP del hogar de Hanna.

¿Qué razones pueden llevar a un adolescente a este comportamiento? Fundamentalmente pueden ser estas tres causas:

  • Una llamada de atención a padres y amigos, incrementando su autocompasión.
  • La necesidad de sentirse popular en la Red. Tan popular como para atraer una gran cantidad de “enemigos”.
  • Una forma de activar los cumplidos por parte de los amigos y amigas que, ante estos ataques, salen en defensa del menor, halagando y cuidando su imagen.

Es decir, no se trata en sí mismo de una salida para la depresión y el odio a sí mismo, sino que es más bien un intento de involucrar a sus compañeros para de alguna manera reforzar su imagen. Hay investigaciones que dicen que si alguien publica un comentario desagradable, en torno al 30% de personas se unirá a ese comentario, pero otro 60% tenderá a atacar al troll y defender a la persona víctima del comentario. Ese 60% es lo que buscan los adolescentes que realizan esta práctica. Y normalmente se trata de adolescentes con problemas de autoestima.

No es algo que se haya inventado con Internet. Las autoagresiones físicas han existido desde siempre. En esos casos se usa un objeto –una cuchilla, por ejemplo– para infligirse daño y así distraerse del dolor emocional que no puede manejar. En el cyber self-harm se reemplaza un problema emocional por otro también emocional lo cual trae consigo un reforzamiento negativo que puede resultar difícil de manejar.

Como bien apunta Danah Boyd, del Centro de Internet y Sociedad Berkman de la Universidad de Harvard, “incluso los expertos prefieren hablar acerca de lo que la tecnología le “hace” a la juventud, en vez de analizar lo que dice acerca de los adolescentes”. No echemos la culpa a la tecnología de los problemas que se presentan con los adolescentes: la mayor parte de las veces lo que ellos hacen es usarla para manejar –seguramente de forma incorrecta– los problemas sociales y emocionales que tienen.

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