X Día Internacional de la Internet Segura

Pulsar para ir a la web internetsegura.com en ventana nuevaHoy, 5 de febrero, se celebra el X Día Internacional de la Internet Segura. Este año el lema es “Conéctate y respeta”, algo que creo que es la piedra angular de la navegación de los menores en la Red. Hemos de hacer un esfuerzo, padres, madres, educadores y adultos en general, en ver las TIC, las tecnologías de la información y la comunicación, como algo cotidiano, como algo integrado totalmente en la vida de los niños y de los jóvenes. No se trata, lo hemos repetido muchas veces, de una actividad extraescolar, un juego, una moda o algo que sólo sirve para el ocio. Internet está presente en nuestras vidas mucho más de lo que imaginamos.

Los principales problemas que se plantean a raíz del uso de Internet por parte de adolescentes y niños vienen generalmente de la Red como forma de comunicación. Los contenidos inadecuados y la adicción son los otros grandes grupos de problemas que se presentan. Pero de la comunicación con otras personas -compañeros y compañeras, amigos y amigas, familiares o desconocidos- es de donde suelen surgir conflictos, como el ciberbullying, el sexting, el grooming o el ciberbaiting (del que hablaremos en un próximo post). Y la prevención a estos problemas viene fundamentalmente del respeto mutuo. Lo dice bien claro el lema: primero “conéctate”, es decir, no prohibir -aunque sí regular- el acceso a la Red de los menores, y en segundo lugar, “respeta” igual que lo harían o lo deberían hacer en la vida cotidiana. Es lo que se llama las normas de “netiqueta” y de las que ya hemos hablado en un artículo anterior en este mismo blog.

Perdamos el miedo a Internet, no nos acomplejemos ante la Red y participemos en ella. Sólo si los menores nos ven implicados y conocedores de las herramientas de Internet podrán confiar en nosotros en este aspecto. Sólo si saben que no vemos la Red como un “instrumento maquiavélico” podrán contarnos los problemas que les puedan surgir. Sólo si ven que hablamos con ellos con naturalidad sobre lo que encontramos en Internet -y no sólo cuando aparezcan problemas- podrán acudir a nosotros cuando surjan verdaderos problemas. Y para todo esto se precisa un esfuerzo de formación, de ganas de conocer para poder compartir. Seguramente muchos de vosotros y vosotras habréis visto el programa del pasado domingo de “Salvados” dedicado a la educación en España. En un momento, cuando se veía el sistema educativo finés se comentaba que los padres y madres acudían a clases de español para poder ayudar a sus hijos en el estudio de ese idioma. Pues con la misma naturalidad hay que hacerlo con Internet. Sólo dominándola se podrá ayudar a los chicos y chicas.

Para finalizar hoy, me parece muy interesante este artículo donde se plantea un cuestionario tecnológico para padres. Sirve como buen punto de partida para reflexionar sobre nuestra actitud ante las TIC y los menores.

De políticos, menores y redes sociales

TuentiSe habla estos días de una propuesta del Partido Popular para reforzar la protección de los menores en las redes sociales. Será hoy martes cuando el Congreso de los Diputados vote una proposición no de ley en la que se insta al Gobierno a reforzar la prevención y la seguridad de los menores frente al acoso en las redes sociales. Una medida en principio positiva pero que personalmente no creo que sea muy eficaz más allá del titular de prensa. Habrá que esperar a ver cómo se materializa esa propuesta, pero está claro que es muy difícil controlar los contenidos en la Red, al igual que también muy difícil, sino imposible, controlar que los menores de 14 años no accedan a las redes sociales, al menos con los medios de que se dispone hoy en día.

El portavoz de Interior del Grupo Popular en el Congreso, Conrado Escobar, ha declarado que “la seguridad en Internet empieza en el ámbito doméstico” estableciendo “algún tipo de filtro parental”. En este sentido, ha argumentado que hay que “asegurar que el menor tenga claro que lo que no hace en la vida real no lo haga en las redes sociales”. Ese mensaje me parece más realista y positivo que el titular que saltó en los periódicos de que “el PP quiere reforzar la protección de los menores sometidos a acoso en las redes sociales”. Un titular vago y demagógico.

Pero lo triste es que el titular sea ése. Y teniendo en cuenta que muchas veces lo que se propaga es el gran titular que aparece en los periódicos de tirada gratuita o en breves “flashes” informativos en emisoras de radio o televisión, está claro que muchos padres y madres van a pensar por una parte que las redes sociales son las “malas” de la película, contribuyendo a criminalizarlas más, y por otra parte la esperanza de que a partir de ahora será el Gobierno el que se encargue de velar por la seguridad de nuestros hijos e hijas en la Red.

Como comentaba anteriormente, soy escéptico con las medidas que se puedan tomar en este sentido. Me parece que van más en la línea policial que en la educativa y es ahí donde me muestro disconforme. Por supuesto que hay que dotar de medios a la Guardia Civil y a la Policía Nacional para que puedan perseguir adecuadamente los delitos tecnológicos. Pero está medida quedará coja si no se actúa también en el campo educativo y escolar.

Y hay que tener en cuenta que no son sólo las redes sociales las que usan los menores, sino toda Internet. Por lo tanto, además de promover –como quieren apuntar los políticos– la autorregulación de las propias redes –algo no sencillo por sus propias características–, hay que trabajar con otros sectores como los medios de comunicación convencionales, y pensar que el acoso a los menores no es exclusivo de Internet. Hay que trabajar también en otros ámbitos donde también se da el acoso y el abuso. Muchas veces Internet no es más que el reflejo de esas otras realidades.

También considero que no es el papel de las fuerzas de seguridad del Estado el intervenir en los centros de enseñanza para explicar los riesgos de Internet a los menores, a los docentes o a los padres y madres. Su labor es importante e imprescindible, pero su función y su preparación no es la más adecuada para actuar en el campo educativo, que es donde se debe enmarcar. Por sus propias características, y por las experiencias que he visto, su enfoque va a ser más desde el punto de vista criminalístico. Y, ojo, no pretendo desmerecer en absoluto su trabajo, su buena voluntad y su buena disposición, pero pienso que hay profesionales más apropiados en el ámbito educativo que las fuerzas policiales.

El control, si se le quiere llamar así, comienza en la casa, en la familia, y se complementa en el centro escolar. Y sólo será efectivo si es preventivo. Si es un control fiscalizador o a posteriori, será síntoma de un fracaso y perderá gran parte de su efectividad. Por lo tanto, el verdadero plan de protección a los menores debe basarse primero en la concienciación de las familias de la importancia de las redes sociales, dándole oportunidades y medios para que accedan, las conozcan y sepan cómo deben actuar. En segundo lugar formando a profesores y profesoras en las herramientas tecnológicas sociales para que puedan también educar y aconsejar a los menores a su cargo. Y una tercera vía debería incidir en los medios de comunicación convencionales para que informen en positivo, y no sólo en negativo, sobre las redes sociales, ya que ellos son los culpables de la estigmatización de estas nuevas formas de relación social. Y por supuesto, trabajar conjuntamente con las propias redes, Facebook y Tuenti principalmente, para que mejoren sus políticas de seguridad y para que participen también en estas campañas.

Conectando generaciones

Día de la Internet SeguraHoy martes 7 de febrero se celebra en más de 70 países el Día Internacional de la Internet Segura, un evento que este año tiene como lema “Conectando generaciones. Descubriendo el mundo digital juntos… con seguridad”. El objetivo de este día es promover el diálogo intergeneracional entre padres e hijos, profesores y alumnos, con el fin de afrontar la llamada brecha digital.

Si seguís este blog habitualmente sabréis que soy un firme convencido de la necesidad de compartir la experiencia de la Red en familia. La participación de padres y madres –y también educadores– en las redes sociales y el uso de las herramientas que Internet proporciona, son un gran apoyo a la hora de educar y guiar a los menores en una navegación segura. No se puede educar y aconsejar si no se conoce este medio.

Internet es ya, sin vuelta atrás, un lugar de socialización para los menores. Pero como cualquier otro medio, lo sabemos, tiene sus riesgos, unos inherentes a la propia Red y otros propios de la edad de los chicos y chicas, con desconocimiento de las amenazas y con la menor percepción de riesgo que tienen. Sólo siendo conscientes de esta realidad podremos afrontarla y podremos educar a los menores, potenciando todo lo positivo que tiene Internet y neutralizando los comportamientos de riesgo que se pueden presentar.

Son muchos los padres y madres que se sienten intimidados por Internet. Y no es de extrañar, ante la avalancha de noticias generalmente en tono negativo que se escuchan en los medios. Si a esta ignorancia sobre lo que es Internet, las Redes Sociales, la mensajería, etc., se le suma que ven a sus hijos manejando estas herramientas con tanta fluidez, el complejo se agranda. Muchos pensarán que qué cosa le van a enseñar a sus hijos si ellos les llevan tanta ventaja y les dan cien mil vueltas. No es así. Por supuesto que ellos usan las redes sociales y otros instrumentos de Internet con mucha soltura, pero eso no significa que conozcan los riesgos y, aunque lo pueda parecer, tampoco son expertos en software. Así es fácil que caigan en trampas o que no tomen medidas para proteger sus equipos ante amenazas externas. Y como en ocasiones estos equipos los usan todos los miembros de la familia, es fácil que sus imprudencias afecten a la seguridad de los hogares. Ejemplifico para que se entienda mejor: si un menor navega por la Red sin ninguna precaución, es posible que pueda infectar el equipo con un troyano o un virus. Si después ese mismo equipo lo usa su madre o padre para acceder a sus cuentas bancarias, cabe la posibilidad de que sus fondos se vean comprometidos.

En consecuencia, sólo implicándose directamente, aprendiendo a usar las mismas herramientas que sus hijos e hijas, podrán estar seguros y mantener seguros a los menores. Y sí, aconsejo totalmente que todos los padres y madres tengan algún perfil en una red social. Aunque no la usen habitualmente. Pero que conozcan lo que son de primera mano. Sólo de esta manera, con esta implicación, se podrán vencer miedos e inseguridades y se podrá ser padre y madre responsable.

Os puedo asegurar que una familia unida en la Red, será una familia mucho más segura. Y también encontrará muchísimos recursos para compartir formación, educación, ocio y comunicación. Sin duda, si padres, madres, hijos e hijas (y porqué no, abuelos y abuelas) usan Internet, tendrán muchos más puntos de encuentro.

Os dejo con el video de la campaña de este Día Internacional de la Internet Segura.

Internet en familiaEn este blog continuamente estamos hablando de la importancia de la comunicación en la familia para poder prevenir y educar a los menores en el uso correcto de Internet. Es la mejor manera de lograr que ellos y ellas adopten precauciones, eviten riesgos y confíen en nosotros cuando surge un problema. Pero por descontado, el lograr esto pasa porque los padres y madres usen también la Red (y de forma correcta, naturalmente).

Si el menor sabe o percibe que sus padres no conocen este medio, no estarán proclives a confiar en ellos cuando se encuentran con un problema en Internet. Posiblemente teman una reacción negativa, que se les censure, se les prohíba usar Internet o se les invada su privacidad. Estudios recientes demuestran que hay una relación entre la proporción de adolescentes con conductas poco deseadas en Internet (adicción, contactos no recomendables, acceso a contenidos poco apropiados…) y la proporción de padres y madres que no acceden o usan habitualmente este medio. Por algo será.

Y se trata sencillamente de vencer el complejo de inferioridad ante el hijo o hija. No es cierto que sepan muchísimo de Internet y de redes sociales. Saben, eso sí, moverse en ese medio, pero no siempre con acierto. Cometen imprudencias, bien fruto de su desconocimiento o bien fruto de las tendencias propias de su edad. Con un poco que los padres y madres tengan interés y comiencen a usar el ordenador, enseguida estarán en condiciones de poder compartir con sus hijos.

¿Y qué compartir? Hay muchísimas actividades que pueden hacerse conjuntamente:

  • Chatear de vez en cuando con los hijos e hijas en Internet. Si ellos ven que sus padres pueden ser divertidos en este medio, se animarán y se sentirán más cómodos, y para los adultos supondrá una fuente de información directa de cómo se comportan los menores en esta forma de comunicación.
  • Enviarles videos o enlaces interesantes a su correo o colgarlos en su muro en Tuenti o Facebook. Hay cantidad de videos con contenidos divertidos o que nos pueden enseñar algo de forma amena en páginas como Youtube por poner un ejemplo. Si los adolescentes ven que sus padres navegan, ven, comentan y comparten estos contenidos, posiblemente se animen a enviarles también cosas curiosas que ellos encuentren o reciban.
  • Usar redes sociales. Los chavales verán que sus padres tienen amistades y contactos en las redes, que comentan sobre ellas, que manejan la información correctamente, que configuran bien su privacidad… y esto sirve de ejemplo y motivación para ellos. En el caso de que en estas redes cuenten entre sus contactos a sus hijos, por supuesto hay que evitar ser invasivos y limitarse a intervenciones muy puntuales en sus muros y con temas que estén en la línea de su edad, para no resultar demasiado chocante.
  • ¿Estar entre los contactos de sus hijos en las redes sociales? Pues no me atrevo a dogmatizar en este tema. Dependerá mucho del carácter del adolescente, del tipo de uso que haga, de su mayor o menor nivel de riesgo, de la confianza que tenga con los padres… En cualquier caso, suponiendo que nos acepte entre sus contactos, repito lo dicho anteriormente: no ser invasivo y preferiblemente limitarse más a ser observador. Aunque el hecho de compartir cosas en la red, dará para compartir muchos temas, divertirse juntos, etc.
  • Dejar que los adolescentes nos aconsejen o nos instruyan sobre algunas herramientas o programas que ellos controlen. No hay que sentirse menos por eso. A nosotros nos vendrá muy bien y a ellos igualmente, ya que les ayuda a estructurar sus ideas para poder enseñarnos a nosotros. Y es un punto más en común. Igual que si descubrimos una herramienta o una web o cualquier recurso que creemos que puede ser interesante para ellos, enseñárselo y explicárselo.

Sin lugar a dudas, actividades de este tipo van a contribuir a que los menores se sientan más próximos a nosotros y se atrevan a confiar y a pedir consejo cuando se topan con algún problema en la red. Y hasta es posible que nos divirtamos y le tomemos gustillo a esto de Internet.

Google Seguridad FamiliarLa pasada semana el Valedor do Pobo de Galicia (el Defensor del Pueblo de esta comunidad) presentó el informe Adolescentes e Internet en Galicia. En sus conclusiones hace una serie de recomendaciones a educadores, padres, instituciones y a las empresas que gestionan servicios digitales. Es indudable que la seguridad en la red es competencia de todos y nadie es ajeno. Y muchas veces recalcamos la necesidad de que padres y educadores se responsabilicen, se preocupen y se formen en esta materia. Pero una parte importante de la seguridad de nuestros hijos e hijas en Internet corresponde, como señala este informe, a estas empresas de servicios digitales. Por eso es de destacar la noticia de que ayer Google España presentó el Centro de Seguridad Familiar, contando con la colaboración de Unicef, Save The Children, EU Kids Online, Protégeles y Fundación Alia2.

Destaco las palabras pronunciadas en la presentación por parte de Arturo Canalda, Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid:  “Cuando un niño insulta públicamente en la Red a un compañero suyo, no ve los ojos de quién está recibiendo el insulto al otro lado de la pantalla. En el mundo virtual se pierde la empatía que existe en el mundo real, y el internauta se torna más frío y despreocupado ante sus acciones en la Red”. Es decir, Internet tiene unas reglas propias, y “si se conocen esas reglas hay más probabilidades de triunfar en el juego y de aprovechar al máximo las enormes ventajas que conllevan las nuevas tecnologías, sin caer en sus riesgos”.

Miguel Comín, de la Fundación Alia2, señaló igualmente que “el mejor filtro de seguridad para Internet es la educación”. Educación, añadiría yo, de los hijos y de los padres. Por eso es loable que Google haya creado esta web de recursos que, estoy seguro, irá evolucionando, ampliándose y perfeccionándose con el tiempo, ya que Internet es un mundo tremendamente cambiante y exige una adaptación continua.

El Centro de Seguridad Familiar consta de cuatro apartados principales:

  • Herramientas de seguridad de Google.
  • Notificación de uso inadecuado.
  • Consejos de los colaboradores.
  • Sugerencias de vídeos de los padres que trabajan en Google.

Vale la pena echarle un vistazo y saber de la existencia de estas herramientas. Bienvenidas sean estas iniciativas. A partir de ahora desde este blog procuraremos también ir recogiendo eventos y noticias de este tipo, porque son una manera de dar o conocer el trabajo, la dedicación y los recursos que existen en Internet para asegurar una navegación segura de los menores en la Red.

Finalizo dejándoos un vídeo de Google donde esos padres y madres que trabajan en esa empresa dan una serie de consejos acerca de este tema.