Cómo actuar ante un delito en la Red

Delitos en la RedÚltimamente están apareciendo en los medios de comunicación muchas noticias de acciones policiales para frenar el envío de fotos y vídeos de contenido sexual protagonizados por menores. Los envíos se realizan sobre todo a través de Twitter, pero también por medio de los programas de mensajería de móviles, WhatsApp y Line. La Policía publica periódicamente avisos advirtiendo de que la transmisión de estos archivos o enlaces es constitutivo de delito. Y en esta semana estos avisos se han reforzado porque parece que muchas personas no son conscientes de esto. Y entre los denunciados por la transmisión de estas imágenes se encuentran numerosos menores.

Sin embargo no es de esto de lo que quiero hablar hoy. Me voy a referir a otro tipo de transmisión de imágenes, con otros fines, pero con resultados igualmente perjudiciales. Hablo de las personas que con el objetivo de denunciar la existencia de, por ejemplo, una web con contenido pedófilo, no se les ocurre mejor cosa que publicar el enlace en las redes sociales. Lo hacen con la idea de que otras personas denuncien la existencia de esa página para que la cierren. Como bien advierten los Cuerpos Policiales, seguramente la intención es buena, pero el resultado de la acción no lo es, y puede traer consecuencias para sus autores, es decir, para las personas que hacen públicos esos enlaces. El hecho de publicarlos hace que aumente el número de visitas.

Entonces ¿cuál es el procedimiento a seguir? Pues desde luego denunciar el hecho a la Policía Nacional o a la Guardia Civil, pero sin publicar enlaces en ningún sitio. Si recibes un tweet o te llega un mensaje a través de WhatsApp o cualquier otro medio, con un contenido susceptible de delito (pornografía infantil, imágenes de abuso a menores, ciberbullying…), debes seguir los siguientes pasos:

  1. No borrar el archivo susceptible de denuncia. Son pruebas que pueden necesitar los Cuerpos de Seguridad para llegar a los autores. Por supuesto, no difundirlos.
  2. Comunicarlo a la Policía Nacional o a la Guardia Civil. Ambos Cuerpos disponen de unidades especializadas en delitos telemáticos. La página de la Policía Nacional para este tipo de comunicaciones es http://www.policia.es/colabora.php. La de la Guardia Civil es http://www.gdt.guardiacivil.es/webgdt/pinformar.php. En cualquiera de los dos casos no es obligatorio proporcionar datos personales.
  3. En el supuesto de que lo que se quiera presentar sea una denuncia, puede interponerse también a través de las mismas páginas, pero teniendo en cuenta que en ese caso sí que hay que aportar datos personales y que necesariamente dentro de las 72 horas siguientes habrá que personarse en la Comisaría de Policía o en el centro policial o judicial que se decida para firmar esa denuncia.

La vigilancia para disponer de una Red sana es competencia de todos, no sólo de las Fuerzas de Seguridad. Por eso hay que colaborar por iniciativa propia cuando consideremos que estamos ante un delito.

Y algo muy importante que muchos padres y madres no tienen en cuenta. En ocasiones son los menores los que están siendo víctimas de determinados delitos: acoso, chantaje sexual, estafa, suplantación de identidad… Si tenemos constancia de esto, es necesario, imprescindible, que lo denunciemos. No ya informar, sino denunciar, por el bien de los hijos o hijas y del resto de menores que puedan estar siendo víctimas del mismo sujeto. Por ejemplo, muchos padres y madres no son conscientes de que el hecho de que le roben la cuenta de correo de la red social a su hijo es un delito. Las consecuencias pueden ser graves, ya que a través de ella acceden a todos sus contactos y a las imágenes almacenadas propias y de terceras personas. Con esta información y estos datos pueden hacer daño a otras personas y también pueden hacerse pasar por el menor al que le robaron esa cuenta. Es decir, la persona que ha hackeado o robado esa cuenta, tiene en sus manos un arma que puede ser muy peligrosa para muchas personas. Por eso es importante denunciar el hecho. Estaremos contribuyendo a aumentar la seguridad de la Red.

Todas estas recomendaciones son válidas para cualquier país. Soy conocedor de que muchos de los que leen este blog lo hacen desde países de Sudamérica, por lo que les remito a este artículo –Cómo denunciar un delito informático– donde podrán encontrar las direcciones a donde dirigirse para denunciar e informar de estos delitos en Argentina, México, Chile, Colombia, Perú, Venezuela, Ecuador, Uruguay y también Estados Unidos y Reino Unido.

Y para estar al tanto de consejos y de advertencias actualizadas sobre las amenazas delictivas que surgen día a día en la Red, os recomiendo las páginas y perfiles de las unidades de delitos telemáticos de la Guardia Civil y Policía Nacional en las Redes Sociales:

X Día Internacional de la Internet Segura

Pulsar para ir a la web internetsegura.com en ventana nuevaHoy, 5 de febrero, se celebra el X Día Internacional de la Internet Segura. Este año el lema es “Conéctate y respeta”, algo que creo que es la piedra angular de la navegación de los menores en la Red. Hemos de hacer un esfuerzo, padres, madres, educadores y adultos en general, en ver las TIC, las tecnologías de la información y la comunicación, como algo cotidiano, como algo integrado totalmente en la vida de los niños y de los jóvenes. No se trata, lo hemos repetido muchas veces, de una actividad extraescolar, un juego, una moda o algo que sólo sirve para el ocio. Internet está presente en nuestras vidas mucho más de lo que imaginamos.

Los principales problemas que se plantean a raíz del uso de Internet por parte de adolescentes y niños vienen generalmente de la Red como forma de comunicación. Los contenidos inadecuados y la adicción son los otros grandes grupos de problemas que se presentan. Pero de la comunicación con otras personas -compañeros y compañeras, amigos y amigas, familiares o desconocidos- es de donde suelen surgir conflictos, como el ciberbullying, el sexting, el grooming o el ciberbaiting (del que hablaremos en un próximo post). Y la prevención a estos problemas viene fundamentalmente del respeto mutuo. Lo dice bien claro el lema: primero “conéctate”, es decir, no prohibir -aunque sí regular- el acceso a la Red de los menores, y en segundo lugar, “respeta” igual que lo harían o lo deberían hacer en la vida cotidiana. Es lo que se llama las normas de “netiqueta” y de las que ya hemos hablado en un artículo anterior en este mismo blog.

Perdamos el miedo a Internet, no nos acomplejemos ante la Red y participemos en ella. Sólo si los menores nos ven implicados y conocedores de las herramientas de Internet podrán confiar en nosotros en este aspecto. Sólo si saben que no vemos la Red como un “instrumento maquiavélico” podrán contarnos los problemas que les puedan surgir. Sólo si ven que hablamos con ellos con naturalidad sobre lo que encontramos en Internet -y no sólo cuando aparezcan problemas- podrán acudir a nosotros cuando surjan verdaderos problemas. Y para todo esto se precisa un esfuerzo de formación, de ganas de conocer para poder compartir. Seguramente muchos de vosotros y vosotras habréis visto el programa del pasado domingo de “Salvados” dedicado a la educación en España. En un momento, cuando se veía el sistema educativo finés se comentaba que los padres y madres acudían a clases de español para poder ayudar a sus hijos en el estudio de ese idioma. Pues con la misma naturalidad hay que hacerlo con Internet. Sólo dominándola se podrá ayudar a los chicos y chicas.

Para finalizar hoy, me parece muy interesante este artículo donde se plantea un cuestionario tecnológico para padres. Sirve como buen punto de partida para reflexionar sobre nuestra actitud ante las TIC y los menores.

El verdadero control parental en Internet

Control ParentalHace más de año y medio que está funcionando este blog y desde entonces muchas cosas han cambiado. De todos es sabido la rapidez con que evoluciona la tecnología relacionada con las TIC. En este sector, más que en ninguno, es imprescindible estar siempre bien informado y actualizado permanentemente. Algo no muy complicado para los que nos gusta este mundo, pero muy penoso para las personas que no se sienten atraídas por él. Y desafortunadamente, muchas de estas personas tienen la responsabilidad de ser padres, madres o docentes. Y por descontado que sus hijos e hijas son entusiastas de las herramientas informáticas, sean ordenadores, smartphones o tabletas

Cuando comenzamos este blog, la mayoría de los menores se conectaban a través de ordenadores. Eran los tiempos en que el consejo principal era que el ordenador debía estar en un lugar común de la casa. Poco tiempo después, este consejo, a pesar de ser aún válido, ya no era absoluto: los adolescentes, cada vez más, eran poseedores de ordenadores portátiles o netbooks, y los hogares cada vez en mayor medida, estaban dotados de conexión wifi. El chico o chica podía ya conectarse desde su propio equipo en su habitación. Aún así, había manera de cortar la conexión del módem en horas que no fuesen convenientes. Pero seguimos avanzando, y una gran proporción de menores ya tienen teléfonos del tipo “smartphone”, es decir, teléfonos inteligentes con conexión permanente a Internet y capacidad para interactuar en redes sociales y programas de mensajería a través de ellos. Y lo usan para conectarse desde cualquier lugar y en cualquier momento. Ya es difícil ponerles barreras.

Se hablaba con frecuencia de las herramientas de control parental. Nosotros mismos lo hicimos desde este blog. Pero esas herramientas –ya no efectivas al cien por cien como ya señalábamos– son ahora insuficientes y poco eficaces debido a la diversidad de dispositivos, su uso ya personal (no familiar) y la abundancia de conexiones (no exclusivamente en el hogar). Es por eso que insistimos tanto en que la mejor herramienta para prevenir problemas en la red es la educación y el diálogo en familia.

Muchas veces me preguntan por herramientas de control parental. Y tentado estuve de elaborar un artículo actualizado describiendo alguna de esas herramientas. Pero creo que no sería de mucha utilidad por todas estas razones que he apuntado. Los instrumentos siguen existiendo, por supuesto, pero siguen siendo insuficientes. En muchos casos se dan situaciones paradójicas en que padres supuestamente “preocupados” por la seguridad de sus hijos en Internet, establecen filtros en el ordenador de la casa, horarios de acceso, controles… y luego les dejan disponer de smartphones libremente para “no ser menos que sus compañeros”.

¿Cuál sería la mejor prevención entonces en un hogar con menores? Pues una combinación de varios factores que trataré de resumir:

  1. Si hay un equipo de sobremesa en la casa, conviene como siempre que esté en un lugar común. Y si lo usan menores, no está de más crearles un perfil restringido con ciertas limitaciones en lo referente a instalación de programas, uso horario y acceso a ciertos contenidos.
  2. Si el menor tiene un equipo propio (ordenador portátil, netbook, smartphone, tableta…) y se conecta a través de la red wifi de la casa, sería conveniente apagar la conexión en determinados horarios.
  3. El teléfono móvil no tiene porqué llevarse necesariamente al colegio.
  4. No es mala idea que los costes del teléfono móvil sean compartidos. De esta manera serán más conscientes del tiempo y del uso que hacen de él. Así que a partir de una cierta edad, parte del coste puede correr a su cargo.
  5. La modalidad prepago en el móvil en ocasiones resulta efectiva para un uso más responsable.
  6. De vez en cuando hay que hablar con el menor o la menor sobre el uso que hace de las conexiones a Internet, de las herramientas que usa, cómo las usa, qué contactos tiene, qué cosas le ocurren en la Red…
  7. Que estas conversaciones no sean consecuencia de la detección de malos usos. Es preferible que sean conversaciones en positivo. Una noticia en el periódico, un comentario, cualquier excusa puede ser válida para sacar el tema. Naturalmente, si ha ocurrido algún problema, también habrá que hablarlo y, si es necesario, corregir las malas conductas (exactamente igual que se hace con los comportamientos fuera del mundo digital).
  8. Como padres y madres tenemos la obligación de usar y conocer las herramientas de la Red. No se trata de ser unos entusiastas, no se pide tanto, pero es imprescindible estar mínimamente familiarizados con su uso, al menos de las principales, para poder aconsejar a los menores y utilizar su lenguaje.

Con todas estas medidas, seguro que se minimizan los problemas que se pueden presentar a los menores cuando navegan por Internet. Como veis, lo mejor es recorrer y conocer las “calles” por donde ellos y ellas andarán, para saber guiarlos. Y, quién sabe, quizás conociendo todo lo bueno que hay en Internet, le tomaremos gusto. Para eso es importante entrar en la Red con espíritu positivo y sin prejuicios.

En esta línea, en las próximas semanas hablaremos de algunas herramientas muy útiles para padres y menores. Aprovechemos Internet.

Conectando generaciones

Día de la Internet SeguraHoy martes 7 de febrero se celebra en más de 70 países el Día Internacional de la Internet Segura, un evento que este año tiene como lema “Conectando generaciones. Descubriendo el mundo digital juntos… con seguridad”. El objetivo de este día es promover el diálogo intergeneracional entre padres e hijos, profesores y alumnos, con el fin de afrontar la llamada brecha digital.

Si seguís este blog habitualmente sabréis que soy un firme convencido de la necesidad de compartir la experiencia de la Red en familia. La participación de padres y madres –y también educadores– en las redes sociales y el uso de las herramientas que Internet proporciona, son un gran apoyo a la hora de educar y guiar a los menores en una navegación segura. No se puede educar y aconsejar si no se conoce este medio.

Internet es ya, sin vuelta atrás, un lugar de socialización para los menores. Pero como cualquier otro medio, lo sabemos, tiene sus riesgos, unos inherentes a la propia Red y otros propios de la edad de los chicos y chicas, con desconocimiento de las amenazas y con la menor percepción de riesgo que tienen. Sólo siendo conscientes de esta realidad podremos afrontarla y podremos educar a los menores, potenciando todo lo positivo que tiene Internet y neutralizando los comportamientos de riesgo que se pueden presentar.

Son muchos los padres y madres que se sienten intimidados por Internet. Y no es de extrañar, ante la avalancha de noticias generalmente en tono negativo que se escuchan en los medios. Si a esta ignorancia sobre lo que es Internet, las Redes Sociales, la mensajería, etc., se le suma que ven a sus hijos manejando estas herramientas con tanta fluidez, el complejo se agranda. Muchos pensarán que qué cosa le van a enseñar a sus hijos si ellos les llevan tanta ventaja y les dan cien mil vueltas. No es así. Por supuesto que ellos usan las redes sociales y otros instrumentos de Internet con mucha soltura, pero eso no significa que conozcan los riesgos y, aunque lo pueda parecer, tampoco son expertos en software. Así es fácil que caigan en trampas o que no tomen medidas para proteger sus equipos ante amenazas externas. Y como en ocasiones estos equipos los usan todos los miembros de la familia, es fácil que sus imprudencias afecten a la seguridad de los hogares. Ejemplifico para que se entienda mejor: si un menor navega por la Red sin ninguna precaución, es posible que pueda infectar el equipo con un troyano o un virus. Si después ese mismo equipo lo usa su madre o padre para acceder a sus cuentas bancarias, cabe la posibilidad de que sus fondos se vean comprometidos.

En consecuencia, sólo implicándose directamente, aprendiendo a usar las mismas herramientas que sus hijos e hijas, podrán estar seguros y mantener seguros a los menores. Y sí, aconsejo totalmente que todos los padres y madres tengan algún perfil en una red social. Aunque no la usen habitualmente. Pero que conozcan lo que son de primera mano. Sólo de esta manera, con esta implicación, se podrán vencer miedos e inseguridades y se podrá ser padre y madre responsable.

Os puedo asegurar que una familia unida en la Red, será una familia mucho más segura. Y también encontrará muchísimos recursos para compartir formación, educación, ocio y comunicación. Sin duda, si padres, madres, hijos e hijas (y porqué no, abuelos y abuelas) usan Internet, tendrán muchos más puntos de encuentro.

Os dejo con el video de la campaña de este Día Internacional de la Internet Segura.

Menores de 14 años en Tuenti

Tuenti y menoresUna de las consultas que me hacen con más frecuencia es sobre la edad mínima para poder acceder a Tuenti y a otras redes sociales. Es un tema que preocupa sobre todo en centros escolares y en bibliotecas. Ya hemos comentado en anteriores artículos que la edad mínima en España para poder acceder a estas redes son los 14 años. Y a esta respuesta siempre se contrapone la realidad: un altísimo porcentaje de menores de 14 años tiene perfil en Tuenti. Y esto ocurre porque acceder a este servicio no es como entrar físicamente, por poner un ejemplo, en una discoteca en la que en la puerta verifican personalmente la identidad. Tuenti tiene un sistema que de alguna manera pretende dificultar que los menores se puedan registrar. Primero han de poner una fecha de nacimiento que indique que es mayor de esa edad. Esa primera barrera se salta fácilmente cambiando el año de nacimiento al registrarse. Posteriormente, según indica Tuenti, si detectan que un perfil corresponde a un menor, le envían un mensaje en el que le dan un plazo de 92 horas para que envíe una fotocopia del documento de identidad escaneado o por fax para verificar su edad. Si no lo hace, su perfil será borrado.

La pregunta es cómo averigua Tuenti si se ha engañado en la edad. Pues bien, esta red social española dispone desde hace dos años de un protocolo de investigación y borrado de usuarios menores de 14 años. Lo hacen mediante un equipo humano que verifica semanalmente alrededor de 1000 perfiles sospechosos. Y os aseguro que son muchos los chavales y chavalas que se encuentran con su cuenta desactivada. Basta con entrar en algún foro de Internet y ver mensajes de este estilo:

Cuando su cuenta se desactiva y no consiguen demostrar su edad, pierden toda la información que tenían almacenada, incluyendo fotos y contactos.

Y comentaba que los principales preocupados por la edad de acceso son los centros escolares y las bibliotecas porque lógicamente están obligados a respetar la legalidad y evitar problemas ante terceros. En el caso de los padres y madres, sin embargo, hay un poco de todo. Quizás llevados por el desconocimiento o por la confianza en sus hijos e hijas, algunos consienten que abran cuentas en Tuenti. Y así en los foros también se ven comentarios de este estilo por parte de algunos adultos:

Ante esto, recuerdo que desde el punto de vista legal ningún menor de 14 años en España puede registrarse por sí solo en una red social. Por supuesto, habrá niños y niñas muy maduros que seguramente sepan proteger su intimidad y privacidad y obrar sensatamente. Pero ¿y sus contactos? En las redes sociales, nuestra privacidad depende en gran parte de nosotros mismos y en otra buena parte de nuestros contactos, porque compartimos información y datos, los colgamos en la red, aunque sea con opciones de privacidad, pero una vez en la “nube”, es fácil perder el control. Así que mi recomendación es que aunque el niño o niña sea muy sensato, los riesgos están ahí. Y no valen las excusas de las “tareas de clase”, como en esa nota del foro. Las redes sociales (salvo las educativas, que también existen) no están para eso.

Dicho todo esto, sería tonto hacer oídos sordos y querer creer que los menores de 14 años no acceden por norma general a Tuenti. Y es justo lo contrario. En las charlas que imparto en centros escolares a alumnos y alumnas de 1º de ESO (12-13 años) una de mis preguntas es cuántos están en Tuenti, y la respuesta es que la inmensa mayoría tienen perfil. Así que hay que hacer algo similar a las prisiones: oficialmente están prohibidas las drogas pero sabiendo que circulan, en el kit que se entrega a cada interno figura un bote de lejía e información de cómo limpiar los equipos de inyección. Pues igual con las redes sociales: debemos ser conscientes de que los menores de 14 años están en Tuenti y por lo tanto tomar las precauciones para que naveguen de forma segura. Y para eso nada mejor que seguir los consejos que se vierten en este blog, que no son sólo para los menores de 14 años, sino para niños, niñas, adolescentes, jóvenes e incluso adultos.

Acabo con una pregunta: ¿sabemos si nuestro hijo o hija tiene perfil en Tuenti o en otra red social? Al menos deberíamos saberlo para poder aconsejarle y guiarle. Desde luego nunca para echarle una bronca y prohibirle acceder. Lo van a seguir haciendo de una u otra manera y corremos el riesgo de que ante una reacción así dejen de confiar en nosotros y no contarnos nada sobre sus experiencias en Internet.