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Tuenti Vs. Messenger

Tuenti vs. Messenger

Cada vez más las redes sociales están copando Internet. Van quedando atrás los tiempos en que nuestros hijos e hijas pasaban horas y horas inmersos en charlas en el Messenger. Y como todo en Internet, cuando hablo de tiempos pasados me refiero a meses atrás porque la medida del tiempo en Internet es así. Todo evoluciona a una velocidad pasmosa. Si hace un año preguntábamos a un grupo de adolescentes cuántos de ellos usaban el Messenger seguro que serían la inmensa mayoría. Hoy en día esa misma pregunta nos dará como resultado quizás un 20 o 30% en el mejor de los casos (que lo usen de forma habitual). ¿Quién ha sido el beneficiario de esta bajada en su uso? Evidentemente las redes sociales.

Tuenti o Facebook tienen prácticamente todos los ingredientes para satisfacer las necesidades de comunicación de sus usuarios. Desde un mismo punto pueden acceder al chat, al correo (el correo electrónico es otro de los “damnificados”), las fotos de los amigos, sus vídeos, enlaces, juegos… Si en la “casa” ya hay de todo, ¿para qué salir fuera a buscar nada?

Es cierto que el chat, tanto de Facebook como de Tuenti, no tiene las posibilidades de cualquier programa de mensajería como MSN o Yahoo Messenger, pero ofrece otros complementos interesantes para los adolescentes.

Para empezar, cuando chatean con un contacto en Tuenti pueden al mismo tiempo obtener información de su perfil, de su muro o sus fotos. Y además complementan la comunicación con la creación de eventos o con juegos en línea.

Y una red social les ofrece más posibilidades expresivas que un programa de mensajería. Por ejemplo, si tienen que felicitar a un amigo será mucho más gratificante hacerlo con un video que con un simple mensaje de chat.

Muchas cosas que les ocurren a sus contactos ya vienen colgadas en sus muros. Y así si por el muro se enteran de que un amigo ha tenido un mal día pues nada mejor que contestarle desde el propio Tuenti.

Con este panorama son muchos los adolescentes que, aunque siguen conservando sus cuentas de Messenger, las usan cada vez menos, en muchas ocasiones sólo para entrar unos segundos “por si hay algo nuevo” y la mayoría de las veces en modo invisible. Son bastantes los que manifiestan que sus contactos se conectan cada vez menos y que sin embargo sí lo hacen al Tuenti o Facebook.

Transcribo literalmente un comentario de un adolescente en un foro y que puede ser representativo de lo que está ocurriendo en esta “batalla” Tuenti vs. Messenger:

“Pues eso…desde hace unos meses, más concretamente cuando me vine aquí como tengo a la novia a 10 minutos andando, tengo el tuenti, que para quedar y las chorradas esas está de puta madre, pues decidí no usar el MSN…ya son muchísimos años…son 10 por lo menos xD y me la come soberanamente, no entendía ya a la gente ya que desde el MSN no se sabe si estás de buenas o de malas…entonces eso daba lugar a malos rollos, así que olvidado…”

¿En qué se traduce este cambio con respecto a las precauciones de padres y madres? Más bien en poco. El riesgo de los contactos poco recomendables, el envío de imágenes personales –en fotos o vídeo–, las falsas identidades, están igualmente presentes en las redes sociales.

Lo que sí hay que tener presente es que hay que seguir siendo precavidos y que no por usar menos -o no usar- los programas de mensajería, han disminuido los riesgos. Quizás muchos padres y madres después de años escuchando sobre el Messenger, al ver que sus hijos o hijas ya no lo usan, tengan la tentación de respirar aliviados. No debe ser así. Es un cambio de herramientas pero no de usos ni comportamientos.

Y una vez más vuelvo a insistir en que ni Messenger era el diablo encarnado en Internet ni lo son ahora las redes sociales. Tanto uno como las otras son instrumentos fantásticos y no creo que debamos privar a nuestros hijos e hijas de usarlos. La responsabilidad de padres y madres es la que educará a los menores en su buen uso, igual que el resto de los ámbitos de la vida de los peques.

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